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Cada día somos más conscientes del efecto que produce en nosotros la adquisición de hábitos saludables. Son numerosos los estudios de investigación que han demostrado el beneficio del ejercicio físico practicándolo de forma habitual, de una alimentación en cantidades moderadas, rica en fibra, pobre en grasas saturadas, y que dormir con un sueño reparador unas horas determinadas, es necesario para una mejor salud mental.
También está demostrado que el tabaco, el alcohol, la obesidad, el sedentarismo predisponen a enfermedades crónicas, autoinmunes, degenerativas y en muchos casos tan graves como el cáncer. De ahí, que cada día se empleen más recursos en la promoción de la salud a través de programas poblacionales para generar hábitos saludables.
Empresas como Apple o Google, y aplicaciones para iPhone o Android han apostado por apps que intentan generar nuevos hábitos saludables en sus clientes. Desde hace unos años, la tecnología wearable , ha permitido dispositivos como los relojes inteligentes o las pulseras de actividad, para que los usuarios realicen un seguimiento de sus prácticas deportivas, recogiendo datos como distancia recorrida, tiempo dedicado al ejercicio físico o calorías quemadas. Peake, J., Frontiers in Physiology.2018.
Los resultados obtenidos con todo ello, son insuficientes y muy inferiores a los esperados y además no producen la adherencia deseada.
¿Por qué toda esta nueva tecnología y estos recursos no consiguen generar y mantener los hábitos saludables deseados?
¿Por qué es tan difícil adquirir nuevos hábitos saludables?
¿Por qué es tan difícil desechar unos hábitos nocivos para la salud?
Analizamos dónde radica el problema.
La neurociencia aporta las bases para obtener las respuestas a estas preguntas; nos permite aumentar el conocimiento sobre el comportamiento de nuestro cerebro y su repercusión en el estado físico, mental y emocional.
Jane Wardle en el estudio sobre » Cómo se forman los hábitos «, publicado en 2010 en EJSP, nos dice que «el tiempo que les llevan los participantes alcanza un hábito nuevo varía de 18 a 254 días; Lo que indica una variación considerable » y se destaca que la cantidad de tiempo puede ser muy elevada además de darse un nivel alto de abandono.
La generación de hábitos requiere unos circuitos neuronales muy especializados. Estos circuitos neuronales, también denominados red neuronal biológica, están formados por un conjunto de conexiones sinápticas ordenadas, producidas por la unión de redes neuronales a otras en las regiones específicas. Durante las etapas del desarrollo, la migración neuronal hacia las dianas neuronales conforman lo que se denomina un mapa trófico. En el adulto, el plan de instalación de axones es el resultado de un proceso flexible, donde se seleccionan conexiones neuronales o son eliminadas según las circunstancias locales.
Para generar estos circuitos neuronales de hábitos tiene que darse la intención de hacerlo y el comportamiento para la ejecución.
¿Qué ocurre en el camino entre la Intención y el Comportamiento?
Paschal Sheeran en su publicación de 2017 en JACR, los » Efectos paradójicos de la experiencia: el comportamiento pasado fortalece o debilita la relación intención-comportamiento «, concluye que ante la misma experiencia en algunos temas mejora la coherencia intención-comportamiento y en otros casos , después de que las personas han adquirido una cierta cantidad de experiencia, pueden reducir la coherencia intención-comportamiento.
¿Es más fácil interiorizar lo negativo?
Hanson, R. en su publicación de 2017 » Positive Neuroplasticity: The Neuroscience of Mindfulness «, afirma que los aspectos negativos generan más sinápsis que los positivos, así como más los circuitos permanentes. Para desalojar un solo hábito negativo consumimos más energía y hemos de realizar un mayor número de actos positivos.
¡Parece que generar un hábito saludable no es tan fácil ¡
Como nos dice Charles Duhigg, » los hábitos son tan poderosos que consiguen que el cerebro se aferre a ellos y excluya todo lo demás «. Adoptar nuevos patrones es algo difícil y doloroso porque significa desalojar circuitos neuronales profundos.
Si a esto esto sumamos el miedo inherente al cambio, el fracaso sí no se consigue, la culpa, la frustración por no ser capaz, no ser constante, el refuerzo negativo es evidente. En este contexto, no parece fácil generar un hábito saludable.
Si forjamos una decepción, producimos una incapacidad para un nuevo intento futuro.
El Método MAS es el camino a seguirMétodo viene del griego MΈΘΟΔΟΣ, μέθοδο, que significa «el camino a seguir», los pasos a seguir para realizar una Meta (μετα).
La meta es la salud y el estado de bienestar satisfactorio de la persona.
Son las siglas de la expresión «Mi Acción Saludable», es el acrónimo del Programa MAS© , publicado en 2016.
Comenzó con un programa que involucró actividades planeadas y prescritas, que servían como guía durante funciones organizadas, para conseguir hábitos saludables que de otra forma no se conseguían, fracasaban, terminaban por abandono por parte de los pacientes.
Durante la última época ha evolucionado y se ha convertido en un método en el que se basan todos los demás programas que realizamos.
El Método MAS se fundamenta en las investigaciones de neurociencia y el comportamiento humano.
Con la práctica de este método, el cerebro consigue superar gran parte de los condicionantes negativos, que nos impiden la consecución del objetivo deseado: una mayor salud, satisfacción y calidad de vida.
La capacidad de neuroplasticidad es la que permite generar nuevas sinapsis y sinapsis más eficientes que permiten, a su vez, una modificación del comportamiento.
Mediante este método, en primer lugar, vamos desalojando el miedo, la frustración, la ansiedad y el déficit de autoestima. Se modula y disminuye la transmisión nerviosa hacia la amígdala y esta organiza circuitos mas homeostáticos, menos «insanos» o perjudiciales. Además, las acciones saludables no estimulan tanto la propia amígdala, se dirigen preferentemente hacia el resto de los núcleos de la base.
En segundo lugar, durante el período de trabajo que el sujeto realiza el programa, adquiere la sensibilización y desarrollo de nuevas sinapsis, que permiten mantener los hábitos necesarios para obtener el objetivo deseado. Las neuronas que se activan juntas, se conectan juntas «neurons that fire together wire together» Donald Olding Hebb
Método MAS: Acción (activación neuronal) + Herramientas (instalación cerebral y neuroplasticidad)
Con la realización de la Acción Saludable ese puede ejecutar la Fase de Activación Neuronal (experiencia beneficiosa), y con las herramientas del Método MAS, se aborda la Fase de Instalación Cerebral (formar el material neuronal que quede alojado en nuestro cerebro).
Las personas que practican el Método MAS logran desafíos como hacer ejercicio de forma regular, adoptar una rutina de alimentación adecuada; además, este método ayuda a controlar y modular el dolor, el ritmo de sueño, el estrés o la ansiedad, consolidando comportamientos más saludables.
«Mi primera Acción … Mi Salud»
Referencias:
¿Qué es el programa MAS?
Es un programa dirigido a mejorar la salud de las personas, tanto de las que padecen una enfermedad concreta como de las que quieren prevenir los factores de riesgo.
Es uno de los programas que mejor resultados está mostrando con los “pacientes-impacientes”.
¿Cómo empezó?
Este programa lo llevo poniendo en práctica ya varios años, con algunas personas que acuden a la consulta, pero hasta estos últimos meses no lo había publicado. El programa MAS es una nueva manera de afrontar la enfermedad y la disminución de los factores de riesgo cardiovasculares, osteoarticulares y otras patologías. Mediante este programa los pacientes no solo mejoran sino que además presentan una mayor satisfacción, autoestima y Felicidad (así con mayúsculas).
Cuando nos planteamos hacer un cambio de hábitos, con frecuencia es porque hemos tenido “un susto”– enfermedad cardiaca, analítica de colesterol de riesgo, etc.- o hemos decidido, un día bueno, que queremos estar más sanos y sentirnos mejor.
¿Qué ocurre en nuestro cerebro cuando nos enfrentamos al cambio de hábitos?
Gracias a la neurociencia, hoy sabemos que en nuestro cerebro hay “circuitos de hábitos” o “circuitos de tareas”. A medida que una acción se repite en el tiempo y en el espacio- la realizamos más veces y con mayor intensidad- se convierte en hábito. Esto hace que se modifiquen ciertos circuitos cerebrales. Los circuitos conectan el neocórtex con el estriado y el centro de los ganglios basales (centro de nuestro cerebro). Cuando las conductas ejecutan un patrón las células del estriado, se limitan a comprobar el principio y el final del patrón generando una rutina.
La corteza pre-frontal se comunica con el estriado y éste con el mesencéfalo, donde interviene un neurotransmisor (la dopamina) clave en esta vía neuronal de aprendizaje.
Al repetir un comportamiento, se activa un bucle de realimentación entre la corteza sensitivo-motora y el estriado que establece la rutina, que va a depender de una señal dopaminérgica que procede del mesencéfalo.
Una vez que el hábito se ha “almacenado” como unidad de conducta, la corteza infralímbica ayuda al estriado a fijarlo como actividad cerebral semipermanente.
¿Qué ocurre en nuestro cerebro cuando en nuestros primeros intentos de generar hábitos saludables no lo conseguimos?
Nuestro cerebro reacciona de la forma más ergonómica. Crear un hábito nuevo conlleva una gran dificultad, en primer lugar es necesario utilizar partes del cerebro que precisan más esfuerzo y energía; y en segundo lugar y más determinante, el instinto básico que sentimos hacia el cambio es el miedo.
Verse forzados a cambiar nuestro hábito por uno nuevo, no a añadir, sino a sustituir, puede generar miedo. Éste se produce por estimulación de una zona de nuestro cerebro denominada amígdala. Este estimulo produce la necesidad de escapar y aparecen los síntomas de ansiedad.
Como nos indica Charles Duhigg, “los hábitos son tan poderosos que consiguen que el cerebro se aferre a ellos y excluya todo lo demás”. Adoptar nuevos patrones es algo difícil y doloroso porque significa desalojar circuitos neuronales profundos.
Cuando se decide un cambio de hábitos, se generan unas expectativas que están orientadas al futuro y a los resultados. Estas expectativas conllevan una presión inherente y generan una sensación de urgencia a la vez que dan una importancia desmesurada al cumplimiento estricto de la regularidad del nuevo hábito, por lo que crean conflictos internos.
Estos conflictos se viven en forma de ideas como «debo», «tengo que» o «oh, no, ¿y si no puedo?».
El monólogo interior sobre el futuro tensa los músculos de los individuos, mina su seguridad y los distrae de la tarea que los ocupa. Se trata de su conflicto interno entre el cumplimiento de las expectativas y el miedo al fracaso. Esto puede producir interferencias en las vías neuronales de la generación de rutinas.
Cuando no se cumplen los objetivos prefijados, otro de los sentimientos que primero se presentan es la culpa. Se pierde la confianza en uno mismo y en cómo, de alguna manera, se ve traicionada. Se genera un sentimiento de enfado y reproche continuo. Se forja una gran decepción por lo que no se ha hecho, que refuerza la incapacidad de un intento futuro.
¿Qué ocurre en nuestro cuerpo cuando aparecen estos sentimientos?
Frecuentemente los sentimientos de frustración, culpa y miedo, generan reacciones físicas (contracturas, dolor muscular, alteración de la frecuencia cardiaca, alteraciones dérmicas, alteración del metabolismo, sudoración profusa…), que robustecen y potencian el sentimiento de frustración generando a la vez, nuevos pensamientos que intensifican estas reacciones.
La frustración que sentimos ante la imposibilidad de conseguir el reto que nos hemos propuesto retroalimenta la incapacidad. Estos aspectos son los que principalmente el programa MAS trata de transformar.
¿En qué consiste al programa MAS “ Mi acción saludable”?
El programa MAS es un nuevo paradigma, una nueva forma de afrontar la enfermedad y la disminución de los factores de riesgo cardiovasculares, metabólicos, osteorticulares ….
Se trata de afrontar el reto desde una perspectiva diferente. El primer paso siempre es obtener la expresión verbal, que mejor identifique los deseos u objetivos, una expresión verbal propia, que ayude a comunicarse con uno mismo. Cada persona se identifica y vibra con un mantra diferente, que es el que mejor conecta sus áreas cerebrales. Quiero utilizar el término mantra, a pesar de las suspicacias que pueda suscitar, porque la función de esta expresión verbal es muy parecida.
El término mantra proviene del sánscrito, man- (significa ‘mente’) y -tra que es un sufijo instrumental, podría traducirse literalmente como «Instrumento mental».
De una forma general un ejemplo de expresión verbal, sería:
– yo en este momento decido hacer “mi acción saludable” y… dejo este cigarro.
– yo en este momento decido hacer “mi acción saludable” y… salgo a correr 15 minutos.
– yo en este momento decido hacer «mi acción saludable» y… cambio mi plato de comida rica en grasas, por esta ensalada, rica en frutas y verduras.
Se trata de aceptar la necesidad de explorar el reto desde otra perspectiva. El hemisferio izquierdo pasa el control al hemisferio derecho donde se vivencia por completo, y se amplifica el éxito de lo cumplido, conectando la información en circuitos distintos a los realizados anteriormente.
El efecto que produce este nuevo modelo en nuestro cerebro, está relacionado con la plasticidad neuronal, en la que el aprendizaje y la memoria se ven reforzados por los efectos de recompensa del éxito.
Los estudios de la Dra. Muzzio y el Dr. Eric Kandel -premio Nobel de Medicina en el 2000-, sobre el aprendizaje y la memoria en relación a la plasticidad neuronal, nos dicen que, los cambios a corto plazo de la memoria, implican la modificación covalente de las proteínas preexistentes, lo que llevaría a la modificación de las conexiones preexistentes. Los cambios a largo plazo involucran activación de la expresión de los genes, síntesis de proteínas y formación de nuevas conexiones.
Una acción saludable seleccionada por uno mismo y reforzada por un mantra propio, que sumada al refuerzo positivo producido por la consecución de lo realizado, desarrolla un circuito neuronal estable.
Este proceso estimula nuestro hemisferio cerebral derecho potenciando el número de acciones saludables y favoreciendo la conexión con el hemisferio izquierdo, donde se planifican nuevas estrategias, que se transforman en rutinas y éstas en hábitos saludables.
El dolor lumbar o lumbalgia se define como “dolor característico de tensión muscular o rigidez localizado por debajo de la parrilla costal y por encima de los pliegues glúteos, con o sin dolor en la pierna (lumbo-ciática)”. Puede ser agudo o crónico (>12 semanas)
Más del 80% de las personas sufren lumbalgia en algún momento de su vida, y de estos, más del 85% no puede atribuirse a una causa conocida, ni tiene evidencias radiológicas, a este cuadro se denomina como “Lumbalgia Inespecífica”. Asimismo, son numerosos los pacientes que padecen lumbalgia y a la vez sufren dolor cervical, esto implica un importante detrimento de la calidad de vida.
Dolor se Localiza en la región posterolateral del cuello y en los Hombros,
El programa “mejora tu Salud… mejora tu Rendimiento.”.
Todo empezó con una idea… y continuó con una emoción…
Voy a empezar por el final y al final hablaré del principio. En este programa el concepto “rendimiento” es global, tan moderno y antiguo como el concepto holístico humano.
Para el grupo de Deportistas de Alto Nivel que inician este programa el “rendimiento” está claro, es la competición, mejorar la marca, ser seleccionado en el equipo olímpico o meter gol el domingo…
Para un músico, un pintor, en definitiva, un artista que inicia este programa el “rendimiento” es ese estreno, esa audición, ese mirar la obra y sentirse completo, culminado y la mayoría de las veces exhausto.
El “rendimiento” para un estudiante o un opositor, también está claro, es aprobar los exámenes, ¡con nota! y “no morir en el intento”.
Es decir, no llegar al agotamiento y la dejadez física, engordar, adelgazar, hoy no como mañana como doble, fumarse los paquetes como cartones y los cartones como cajas, y el color de la piel como la del habitante del Castillo de los Cárpatos de Julio Verne.
El “rendimiento” en los pacientes o enfermos (vocablos que me han definido desde mi condición de médica y que ya desde la universidad no me gustaban, no obstante definen muy bien la afección que sufren), es esa vida que merece la pena.
Me refiero a personas que conviven con una diabetes o una cardiopatía, que han sufrido un infarto, que conviven con algún tipo de enfermedad reumática, neurológica; en definitiva múltiples patologías crónicas y en la mayoría de los casos variados tratamientos farmacológicos, que son necesarios para tratar su proceso, que se plantean ¿Es esto todo lo que puedo hacer?¿ Es éste el rendimiento al que puedo llegar?
Por lo tanto el concepto “rendimiento” en el programa que os presento va dirigido a todas las personas que un día al levantarse, en el coche hacia el trabajo, en el metro, o cuando se van a dormir piensan…
“…tendría que hacer algo para encontrarme mejor, para sentirme mejor, para mejorar en mi trabajo, con mi familia, con mis amigos y sentir la satisfacción de estar ocupándome de ello”
Si te identificas con alguno de estos supuestos el programa que te presento está diseñado para ti.
Continuar por el principio sería ¿Cómo se mejora la salud?
En 1948, y desde entonces no ha sido modificada, la OMS (Organización Mundial de la Salud) definió la salud como: «un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades.»
He visto en los “pacientes” que acuden a mi consulta y también incluso en deportistas en plena temporada competitiva buscar ese estado.
Siempre les pregunto ¿Puedes estar sano y seguir tomando medicación, haciendo rehabilitación, haciendo ejercicios de entrenamiento?
¿Quién está más sano un deportista que vemos corriendo en la pista o una persona que ha sufrido un infarto y vemos corriendo en el parque? No es tan evidente…
La Salud con mayúsculas del programa que os presento, es un estado de consciencia plena unido a la emoción subconsciente de estado de bienestar.
Sentir y conocer que lo que se hace y siente, es lo mejor para ese “Ser” de la creación que es uno mismo.
El objetivo ya está planteado, ¿en que nos basamos para llegar a ello?
La metodología puede ser grupal o individualizada por lo tanto los protocolos serán distintos.
En los siguientes post iré desglosando diferentes programas según patologías o grupos específicos como:
“mejora tu Salud… mejora tu Rendimiento” con el programa «Mindfulness en la recuperación de lesiones de Deportistas de Alto Nivel».
“mejo
ra tu Salud… mejora tu Rendimiento” con el programa “Mis síntomas no son mi enfermedad… mi enfermedad no soy Yo”.

«mejora tu Salud… mejora tu Rendimiento” con el programa “Coherencia cardíaca y Aparato Locomotor”·
“mejora tu Salud… mejora tu Rendimiento” con el
programa “Alimentación, lesión y recuperación”
Todo empezó con una pregunta…
Cuando estudio la Historia Clínica de un paciente, me voy haciendo preguntas que escribo en mi cuaderno de bitácoras… confiando que obtendré las respuestas cuando vea al paciente… o que las obtendré cuando lleguen los resultados de las pruebas de laboratorio, radiológicas…
Unas cuantas respuestas obtengo… pero claro… esas no son las que me preocupan, son todas aquellas que no encuentro las que revolotean en mi consciente y angustian mi inconsciente… de todas ellas ya os iré contando. Hay dos preguntas que me obsesiona, sí, habéis leído bien, me obsesionan ¿A qué se debe que este paciente no mejore teniendo todo a su favor mientras otros en su misma situación ya están curados¿ Estos pacientes se sienten tan mal… sufren tanto… no les hace el mismo efecto la medicación, la fisioterapia…
La segunda pregunta ¿Por qué se ha lesionado este deportista y otros no… en su misma situación y nivel de preparación física, nutrición, horas de sueño…? Variables todas ellas que contemplo y escudriño con meticulosidad a lo detective de Agatha Christie, porque la ciencia que estudié no me dio respuestas
Esta obsesión me llevó en el Consejo Superior de Deportes, donde cuento con más de 20 años de andadura, a crear un laboratorio de Valoración Funcional y Prevención de lesiones, dotado de las máquinas más modernas y últimas tecnologías.
También es verdad que los Deportistas de Élite son pacientes muy importantes para nosotros, no sólo como fans de deporte que somos e indudablemente como personas, sino además por la gran inversión de recursos que se emplean en ellos. Por todo esto, debemos tenerlos el menor tiempo posible lesionados, y averiguar cómo prevenir esas lesiones. Ya os iré teniendo al día de nuestros avances en este campo en otros posts.
En este laboratorio intentamos ofrecer respuestas a las cuestiones que se nos plantean sobre todo en el deportista de élite; no obstante, no todas las preguntas obtienen siempre su respuesta.
Empecé a indagar y profundizar en el estudio del comportamiento humano, del psiquismo humano, de las diferentes teorías de la personalidad. Desempolvé algunos clásicos olvidados desde mi época de estudiante de medicina en Murcia, en la que pertenecía a un “club de estudio de humanidades y psicología en medicina”. En realidad éramos solo unos alumnos idealistas que queríamos cambiar el concepto de ambulatorio-hospital-ambulatorio-casa… el examen MIR nos hizo aterrizar de golpe.
Encontré en la casa de mis padres los cuadernos de notas y los libros de Sigmund Freud, de Burrhus Frederic Skinner y su conductismo “radical”, nunca me gustó mucho Skinner según mis anotaciones de entonces. Los que sí veo que me impresionaron, por la cantidad de anotaciones que les dediqué , fueron Carl Ransom Rogers y William James.
Los quince años como Profesora de Universidad -actividad que compagino con mi consulta en el CSD- impartiendo la asignatura de Motricidad Humana en la Diplomatura de Fisioterapia y la transformación en la Biomecánica Humana en el actual Grado, así como, la asignatura de Medicina Física y Rehabilitación en la Facultad de Medicina, me han acercado a mi otra gran inquietud, la “neurociencia”. Al compartir con mis jóvenes alumnos las nuevas y no tan nuevas teorías en neurociencia y discutir la genial idea de Rafael Yuste de la interacción de las neuronas en el movimiento, en el sentimiento y en el placer… hemos dado con respuestas a preguntas olvidadas y se han generado otras preguntas que aún quedan por responder…
Todas estas inquietudes me han conducido al campo del conocimiento del ser humano y a la búsqueda de vías para ayudarlo y ayudarme, para día a día “ser un Ser” más sano, más ecológico y más feliz. De esta manera, sentí la necesidad de completar mi formación científica y médica y así es como llegué a la Programación Neurolingüística , la Inteligencia Emocional, Psicología de la personalidad en el análisis de Eneagrama, y por fin di con una forma de ayudar y facilitar la curación, la mejora de la salud de mis paciente mediante Coaching-salud y Coaching-Medicina.
No he abandonado mis otros senderos todos se complementan y forman el camino por el que ahora ando, camino que nunca recorro sola…
La enfermedad o patología articular que llamamos “Artritis”, se origina de la palabra del griego “arthros”= articulación y el sufijo “itis” que definiría inflamación, de tal forma que artritis equivale a “inflamación de una articulación”. El término “Artritis” es utilizado para definir más de 100 formas patológicas diferentes. En la mayor parte de los casos, el motivo de la aparición de una artritis, a pesar de los esfuerzos en investigación, sigue siendo desconocido.
La artritis puede afectar a todos los segmentos de la población, desde la infancia a la edad adulta. Algunas artritis curan, incluso espontáneamente, pero otras muchas son crónicas y progresivas si no se instaura pronto el tratamiento.
Cuando la artritis afecta a una sola articulación, se denomina monoartritis en este caso es frecuente que la artritis sea causada por un germen, es decir que se trate de una artritis infecciosa. También las monoartritis, con frecuencia, están motivadas por enfermedades de causa metabólica, como la gota o la condrocalcinosis.
Rehabilitación en enfermedades reumáticas. Artritis. Full Text.
Si se afectan más de una articulación se conoce como oligoartritis, y si se afectan 4 o más, poliartritis. Si su aparición ha sido brusca y reciente (artritis agudas) -que pueden estar también en relación con la presencia de infecciones presentes o pasadas-, o bien ya persisten más de 3 meses, en cuyo caso se habla de artritis crónicas, las cuales, con frecuencia, son debidas a enfermedades reumáticas de tipo autoinmune (en las que el organismo reacciona contra sus propios componentes), como la artritis reumatoide, la artritis psoriática, el lupus eritematoso…
La artrosis es la enfermedad articular más frecuente. Consiste en un «d
esgaste» del cartílago articular que puede ser progresivo. La enfermedad puede afectar a cualquier articulación, pero las más frecuentes son las de las manos, la rodillas, las caderas y la columna vertebral. La artrosis aumenta proporcionalmente con la edad. Es más común en mujeres, en personas con sobrepeso, en algunos casos genéticamente predispuestos.
Enfermedades reumáticas: Artrosis. FullText
La Sociedad Española de Reumatología ha elaborado un catálogo de 10 recomendaciones para los pacientes, con el objeto de que los pacientes puedan conocer mejor su enfermedad y mejorar su calidad de vida. Os indico el Link.
http://www.ser.es/pacientes/consultas_recursos/decalogos/decalogo_002.php
Las facultades se encuentran con el problema de no disponer de profesores especialistas en Medicina del Deporte
La importancia y los beneficios del ejercicio físico en la salud tendrían poco peso en el currículum de la carrera de Medicina en las facultades de Estados Unidos, según un estudio de la Universidad Estatal de Oregón.
Los investigadores analizaron 118 programas de universidades públicas y privadas. De ellas, el 51 por ciento no tenían ningún curso relacionado con la actividad física y un 21 por ciento ofrecía sólo un curso. Además, el 82 por ciento de las instituciones analizadas no obligarían a los estudiantes a realizar ningún tipo de formación sobre este tema. Por ello, concluyen que los médicos no tendrían los conocimientos suficientes como para aconsejar a los pacientes sobre la actividad física.
Pedro Manonelles, presidente de la Federación Española de Medicina del Deporte, opina que esta carencia también se produce en España. «Medicina del Deporte es sólo una optativa en algunas facultades, cuando es una especialidad reconocida como Cardiología, que trata patologías prevalentes que se pueden prevenir con el ejercicio físico».
«Sería recomendable crear en todas las facultades una asignatura que recoja los efectos del ejercicio físico y su fisiología. El médico está muy acostumbrado a ver al paciente cuando está en la camilla y no cuando está haciendo deporte», observa.
Ricardo Rigual, presidente de la Conferencia de Decanos de Medicina, señala que en las competencias de los planes de grado «no se detallan de manera específica las propias de una materia sobre Medicina Deportiva», pero sí aparecen otras como los factores de riesgo y prevención de la enfermedad y la evaluación de programas de salud que están incluidas en las asignaturas de Medicina de Familia y Preventiva. Añade que las facultades se encuentran con el problema de no disponer de profesores especialistas en Medicina del Deporte.